Comer

Comer

Nos gusta comer...

Esa es probablemente la principal razón por la que también disfrutamos dando de comer. Cocinamos aquello que nos ofrecen nuestras huertas, mares o bosques y lo hacemos aplicando la experiencia acumulada en tantas y tantas horas de cocina y mesa. Buscamos saciar el hambre alimentando la curiosidad, los sentidos o el deseo.

En Mugaritz, comer es el camino a la experiencia, un camino lleno de historias, olores, texturas, sabores, juegos, recuerdos, deseos y muchos otros mecanismos en busca del placer.

Para ello creamos y sugerimos formas de servicio que favorezcan contextos donde ejercer la libertad sensorial, donde interactuar sin otras normas más allá de las necesarias para emprender travesías culinarias. Buscamos superar la imposición de las costumbres.

Mugaritz sugiere una experiencia gastronómica de cerca de 24 platos en los que el placer se insinúa confundido en una melodía impredecible a través de armonías sensoriales, emociones, recetas o mensajes culinarios…