Mugaritz, creatividad gastronómica e innovación
LAS PERSONAS
Natalia Ramírez
Ibagué (Colombia), 17 de noviembre de 1984.
"Que sepas que éste no es un trabajo para mujeres", le dijeron la primera vez que pisó una cocina. En vez de amedrentarla, la advertencia la hizo más fuerte. Después trabajó en un restaurante tailandés. Pasaba el día cocinando salmón, atún y pato. También entre langostinos: "No sé cuántos millones de kilos pelé. Lo peor es que ni siquiera me quedó un trauma", cuenta entre risas.
A los 22 años se escapó a Cartagena de Indias y se enamoró del lugar. Fue para dos meses, se quedó cuatro, pero tuvo que volver a Bogotá. Angustiada por no saber qué iba a hacer con su vida, mandó emails a todo el mundo. Vendió el coche, compró un billete y en un mes y medio se plantó en Donostia. Empezó trabajando en el Kursaal, pero al poco tiempo se unió a nuestro equipo. Hoy en día es jefa de pescados.
"No sé qué tiene este trabajo, algo hay, pero no sé qué. Es satisfacción. Es adictivo. No siento, no veo, no oigo, pero me gusta lo que hago. Y todo por la gente que viene a Mugaritz a comer".
Foto: Per-Anders Jörgensen.

























